Hoy quiero contarte un poco de mi historia; la de una niña en la que no creía nadie pero que terminó convirtiéndose en la directora de ventas de una gran empresa del sector del azulejo.

Todas tenemos una herramienta extraordinaria, pero no todas sabemos utilizarla a nuestro favor. Esa herramienta es NUESTRA MENTE.

Sí, nuestra mente es una herramienta que tenemos todas y que está ahí para ayudarnos o arruinarnos, todo dependerá de qué tipo de pensamientos fabriques.

Sé que suena a muy tópico, pero si quieres puedes. Ahora, eso sí, tienes que estar dispuesta a querer: los milagros no existen.

Eso que van diciendo por ahí que en solo 1 minuto puedes vender y ya está, eso no son más que chorradas, así que deja de prestar atención a los “mensajes milagros” y empieza a centrarte en ti y en tu marca.

Mi historia, la tuya

Mi infancia no fue especialmente fácil y mi paso por el colegio fue concretamente catastrófico. Por suerte, al terminar octavo de EGB, me dejaron por imposible y fue entonces cuando saqué todo mi potencial.

Empecé a practicar mis mensajes de apoyo a mí misma, diciéndome “tú puedes”, “eres una máquina”, “lo vas a lograr” y muchas frases más.

Poco a poco fui escalando posiciones, hasta llegar al puesto que tengo hoy en día como directora de ventas de una gran empresa del sector del azulejo.

¿Crees que ha sido fácil? Pues no, no lo ha sido, pero no me he rendido. ¿Y sabes por qué? Porque puse a trabajar mi mente para mí.

Todas tenemos una mente y todas fabricamos pensamientos, mi pregunta es ¿cuáles son los tuyos?

La educación que nos han dado y siguen dando todavía, tienes muchos vacíos sobre la autoestima de las personas y es por eso que tenemos más tendencia a tener pensamientos negativos.

Nos educan en la competición, en recompensar al mejor y además en la estupidez de la perfección.

Somos personas diferentes y es por eso que necesitamos tratos diferentes, unos aprenden antes y otros después, unos leen más rápido y otros más despacio, unos son mejores en mates y otros en lengua, etc.

Pero hay algo común en todas y cada una de nosotras “la mente” y las emociones que provocamos con la fabricación de nuestros pensamientos.

Estos pensamientos pueden llevarte a la acción o la parálisis, y si acabas paralizada, ¿por qué es? Porque tienes miedo, porque te da vergüenza, porque no quieres que te juzguen, o que se rían de ti, etc…

Mentalidad positiva

Olvídate de todo esto, para ser “la mejor” en algo, primero tienes que ser una inexperta y poco a poco ir subiendo escalones hasta llegar a ser una gran experta en la materia.

Ocurre exactamente lo mismo en las ventas. Puede que no tengas experiencia hoy, pero si poco a poco vas practicando y diseñas una buena estrategia de ventas que conecte contigo, esas ventas llegarán.

A esto se le llama evolución, unas lo harán más rápido y otras más despacio, pero está claro que todas podemos. Es cuestión de querer hacerlo.

Y cuando digo querer hacerlo, nos adentrarnos en la tan conocida constancia, tarea difícil en algunas ocasiones, pero ¿sabes por qué? Porque para tener constancia, también necesitas tener una mentalidad positiva.

Claro que tendrás días en los que querrás abandonar porque no ves resultados, porque estás cansada, porque ya no quieres perder más tiempo, pero es entonces cuando más necesitas tener esa mentalidad trabajando para ti.

Si entras en esta sicosis, no desesperes, yo también he estado en esa cueva, pero a veces necesitas 48 horas de reflexión y análisis de la situación para tomar medidas.

Siempre hay solución para todo, lo que ocurre es que a veces nos suceden cosas que no nos gustan tanto, pero la gran mayoría de veces son de las que más aprendemos.

Te aconsejaría que cada día te dieras mensaje de ánimo, que te felicites tu misma cuando consigas un pasito más, que lo celebres, que te mires al espejo y te digas eso que tanto quieres oír de otros.

Si estás caminando, ya lo estás haciendo, por supuesto que mañana lo harás mejor, pero lo realmente importante es estar en el camino y tener como objetivo el punto al que quieres llegar.

No olvides utilizar este punto como referente, no como la perfección que necesitas alcanzar hoy.

Hoy estás aprendiendo y si sigues avanzando, algún día serás como esa persona a la que tanto admiras.

Empieza hoy mismo a practicar con esa herramienta que tenemos gratuita y a nuestra disposición, todos los días del año.

Si te ha gustado lo que has leído, ayúdame a llegar a más personas y comparte por donde creas conveniente.

Además, me encantará leerte en los comentarios esos mensajes poderosos que ya te das o te vas a empezar a dar a partir de hoy.

Paloma Losas